Cuando la vio por primera vez, ella estaba sonriendo. Su sonrisa era, a falta de mejores palabras, cautivante. Una sonrisa como esa, puede borrar las penas de cualquier hombre, y, paradojicamente, puede generar el dolor mas grande también.
Eso que dicen que los tipos primero miran otras partes, es mentira. Al menos en el caso de Nicolas. Alguien como el miraba siempre la cara primero, los ojos, y si podía, la sonrisa. No hay cosa mas hermosa que una mujer sonriendo, decía.
Era una mujer hermosa, de esas con las que sabia que no tenia oportunidad, pelirroja, 1.77m, de buena familia. De todos modos, e propuso hablar con ella, de alguna forma se le acercaría, empezaría a hablarle, y si movía sus fichas con cuidado, tal vez podría conseguir algo con ella. Esto no seria fácil. Ella lo ignoraba totalmente, otra vez la sensacion de invisibilidad. Ella lo ignoraba totalmente, no había forma de llamar su atención. En el tiempo que llevaba interesado en ella, no habían tenido contacto visual una sola vez. Y por si fuera poco, cuando ella estaba cerca, el comportaba de una manera extraña, hablaba distinto, se movía distinto. Incluso había veces en que no soportaba estar en la misma habitación que ella. Cosa que desde luego, no lo ayudaba a acercarce. Ja! Pobre diablo!
Una tarde, por fin, logro juntar lo poco de valentía que le quedaba, y se acerco a ella, muy despacio. No quería ser demasiado espamentoso, por lo que se acerco desde atrás, sin hacer ruido. Cuando ya estaba cerca de ella le dijo:
-Hola. Solange?
Antes de saber lo que pasaba, sus ojos ardían como si un millón de partículas de vidrio se le estuvieran clavando al mismo tiempo. Sintió un olor muy fuerte, un olor muy fuerte y callo al piso.
Su amistoso saludo, la había asustado. El no sabia que ella, después de haber tenido algunos problemas, cargaba siembre un spray paralizante. Cuando escucho una voz desconocida, desde atrás, reacciono, vaciando su aerosol entero en la cara del pobre muchacho.
Cuando callo al suelo, se golpeo la cabeza, y perdió el conocimiento. Cuando despertó, estaba en una habitación de hospital. con la cabeza vendada. Después de ese día, no volvió a intentar nada. Jamas hablaron, y sus ojos jamas se cruzaron. Y ella nunca sonrió para el. Punto para las mujeres hermosas.

Pero pbre flaco!!!! le pasan todas.. aunque me desespero por saber como seria la mujer que si le de pelota.. y lo peor.. es que no es "que no le dan bola" sino que simplemente las cosas se den vuelta como panqueue.. tipico en esta vida que llevamos... simplemente no le queda otra q esperar a que la fucking suerte/destino/lo q sea le presente la situacion correcta
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