Alguna vez se pusieron a pensar que son esos armatostes que están distribuidos por las calles de la ciudad? Me refiero a esas cosas grandes con aparatos con números. No saben? Estoy hablando de los llamados teléfonos público.
Teléfonos públicos? se preguntaran los mas jóvenes. Si, esos armatostes son teléfonos públicos. Pero para que carajo quiero un teléfono así, si tengo mi celular? Bueno, forritos, para su información, el celular, si bien existe desde hace décadas, se empezó a masificar en nuestro pais, alrededor del año 2000. Antes si querías hablar por teléfono, y no tenias uno en casa, ibas a uno de estos y hablabas, depositando cospeles primero, y monedas o tarjetas magnéticas después.
Con el el advenimiento de las nuevas tecnologías, y su relativo bajo precio, estos aparatos fueron relegados a un lugar mas que secundario. Actualmente su principal función es servir de escaparate de locales de mala reputacion como prostíbulos, puteros, gaterios, o departamentos privados. (como que es todo lo mismo? en serio? nah!! bueno.)
Como les venia diciendo, en la típica imagen de Buenos Aires atestada de turistas, nos encontramos con imagenes como la de aquí. Es casi gracioso ver a los "tarjeteros" en acción. se los puede ver haciendo tres tareas diferentes. estas son:
_Repartiendo en mano sus papelillos: Tarea para la cual, se entrenan por semanas, solo para poder hacer su sonido característico. También se los entrena para poder elegir al que mas cara de necesitarlo tiene.
_Pegando sus volantes: Tarea realmente impresionante, se los puede ver en los antes mencionados teléfonos públicos, enganchando los papeles en cuanto intersticio encuentran. O bien, ayudados por un adhesivo vinilico, los pegan en las cortinas de los negocios, carteles publicitarios, o en donde se les ocurra, el cielo es su limite!
_Reemplazando volantes: Casi podríamos ponerlo junto con el punto anterior, pero es una tarea igual de ardua. Se suele ver a un "tarjetero" pegar sus volantes, solo para que minutos, ya a veces segundos, aparezca otro de la competencia, los despeguen y reemplace por los propios. Así lo hacen varias veces al día, en lo que parece una danza sin fin.
Estos sujetos de pasados dudosos, y futuros inciertos, trabajan todo el día en su labor de conseguir nuevos clientes. Muchas veces turistas desprevenidos. Otras tantas, tipos que salen de trabajar, y antes de ir a casa, se pegan una vuelta, se pagan un turno, y a la noche le reclaman atención a sus parejas. Pobres mujeres, que se la pasan trabajando, y además mantienen la casa como Dios manda. ( seguramente para mantener una imagen que enmascare sus propios muertos en el placard. Perras! jajaja! Broma!)
De lado quedan las cuestiones morales aquí. A estos sujetos no les importa si están fomentando una actividad marginal, y potencialmente criminal. Digo criminal por el riesgo de ayudar a una red de trata de personas. Ahora bien, el publico consumidor lo sabe, o elige no darse cuenta. Es muy común escuchar bromas al respecto. Que si uno fue, que si el otro estuvo con una travesti. que si el otro clama ir al casino, maquinitas, pelotero, siempre a modo de eufemismo sobre el habito de pagar por sexo con una mujer a la que de otra manera no se acercarían. Ya sea porque es horrenda, o ( en el caso de pagar mucho) porque es una mujer que no les prestaría la menor atención.
Claro que el tema es mucho mas complejo, pero por ahora lo dejamos acá. ( antes de mandar a alguien al frente :D )

jajajajajjaajajajaja buenichimooooooooooo!!!!!!!
ResponderEliminarMuy bueno. Es un bajos ver la ciudad repleta de papelitos de puterios. Y no solo los papelitos, los puterios tambien! Habria que sacarlos a todos. Pero como no hay compromiso de parte del govierno de la ciudad, no pasa nada. El señor Macri vive de la ciudad, y con contar billetes le alcanza. Que hijo de puta!
ResponderEliminarjajjaja a esos el training seguro se lo dan en el aula "pasion"....
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